Programa Programa Patrimonio para el Desarrollo
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Javier Velasco
patrimon@aecid.org.ni
1. Presentación P>D – AECID, Nicaragua
El Programa Patrimonio para el Desarrollo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) inició sus actividades en Nicaragua en 1991. En estas dos décadas poco a poco se ha consolidado como un referente de la cooperación española en Nicaragua, en particular en las ciudades de León, Granada y Masaya. Desde su inicio contó con lineamientos y estrategias de trabajo que se mantuvieron hasta finales de 2005. En febrero de 2006, debido a un proceso de cambios estructurales, se reorientó el Programa, no con la intención de desvalorizar el trabajo anterior, pero sí con la clara decisión de adaptarlo al Plan Director de la Cooperación Española 2005 – 2008. Este plan orienta que el impacto de los Proyectos y Programas debe enfocarse directamente en la lucha contra la pobreza.
La pobreza es el principal problema de Nicaragua. Ésta malogra las esperanzas y oportunidades de la población y limita las posibilidades de desarrollo de las personas, especialmente de los y las jóvenes del país. Todo programa destinado a disminuir la pobreza debe incluir acciones orientadas a los niños, niñas, jóvenes y adolescentes ya que son la parte más débil de la cadena social. Por tanto, al invertir en ellos y ellas no sólo se garantiza el goce pleno de sus derechos sino que también se contribuye a su desarrollo y bienestar y, por ende, al desarrollo del país. En este sentido, consideramos que es fundamental apoyar programas de formación y capacitación, fomentar la identidad cultural para incidir en su inserción laboral y en el desarrollo, social y económico sostenible.
Gran parte del desarrollo económico y social de Nicaragua se basa en su fuerte tradición cultural, tanto por su patrimonio, tangible e intangible, como por su producción artesanal y su comercio que ocupa a gran parte de la población. Nicaragua, es en realidad una reserva viva de las tradiciones precolombinas, coloniales y republicanas, tradiciones que han mantenido la identidad cultural de las comunidades del país. A todo esto hay que añadir los indiscutibles atractivos naturales y paisajísticos que posee: lagunas, volcanes, rutas, entre otros, que hacen de Nicaragua un área de gran potencial turístico.
Todo indica que para lograr el desarrollo económico y social de Nicaragua se debe fortalecer el desarrollo cultural y turístico en todos los sectores, aprovechar la articulación, el empuje y coherencia que existe en los barrios populares, calles y comunidades, pese al entorno urbano y rural bastante deteriorado por la falta de recursos.